Matrículate en la iniciativa más completa y con mayor proyección laboral en análisis y estudio del terrorismo

El objetivo principal es conseguir una formación analítica de alto nivel con profesores y ponentes de talla internacional: profesionales con amplia experiencia tanto en el ámbito de la seguridad pública como en el análisis y estudio académicos del fenómeno terrorista.

Las instituciones y entidades tanto públicas como privadas requieren de especialistas que sepan distinguir las amenazas actuales para contrarrestar sus efectos dañinos en sus resultados económicos, actividad empresarial o proyectos y misiones internacionales. Militares, profesionales de la seguridad pública y privada, médicos, enfermería, técnicos de laboratorio y demás personal del ámbito sanitario, biólogos, sector de las telecomunicaciones y la informática, abogados, fiscales, estudiantes universitarios, etc

Cualquier empresa o entidad pública valora muy positivamente un currículum en el que figuren conocimientos en materia de seguridad. En el ámbito de las nuevas tecnologías la ciberseguridad resulta esencial, al igual que la bioseguridad en el sector de las empresas farmacéuticas, la investigación epidemiológica y biológica, el ámbito de la Sanidad en general, el trabajo de laboratorio y todo lo relacionado con la seguridad hospitalaria y los servicios de emergencias.

Los profesionales de los Cuerpos de Seguridad y Fuerzas Armadas contarán con una base académica de alto nivel con la realización del Máster al adquirir conocimientos que son sumamente valorados en la selección de especialistas tanto para tareas de adiestramiento como en misiones internacionales y servicios especiales con la consiguiente remuneración que ello supone y el beneficio para la Sociedad al contar con expertos policiales y militares en lucha contraterrorista.

Las circunstancias actuales obligan a que los profesionales del Derecho estén convenientemente formados en análisis del terrorismo.

Abierto también a estudiantes y profesionales de Iberoamérica

El diploma del Máster será expedido por una Universidad europea de prestigio con validez en toda Latinoamérica como es la UGR (Universidad de Granada)

Más información

 

En los últimos años Estados Unidos ha incrementado exponencialmente el empleo y número de sistemas no tripulados en escenarios de conflicto armado. En 2001 el Pentágono disponía de 200 aviones no tripulados (también conocidos como drones o UAVs) y en 2003 la operación militar en Irak contó con la presencia de un solo avión sin piloto y de ningún robot terrestre. Actualmente hay más de 5.300 drones de distinto tipo en el inventario norteamericano y cerca de 12.000 robots terrestres desplegados en Irak.

Lejos de ser un hecho puntual, circunscrito a las peculiares circunstancias de Irak y Afganistán, la incorporación a gran escala de sistemas no tripulados en las fuerzas armadas constituye una tendencia creciente. Este capítulo tiene por objeto estudiar los factores de diferente naturaleza que están contribuyendo a la difusión de los sistemas no tripulados en contextos de conflicto armado y presentar las claves de su expansión y evolución futuras.

Os remitimos al interesantísimo artículo de nuestro colaborador Javier Jordán, profesor titular de la Universidad de Granada y del Master en fenomenología terrorista de la misma UGR en cuya organización colaboramos activamente.

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11-M, siete años después

Posted: 10 marzo, 2011 in Análisis
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El 11 de Marzo de 2004 se produjo el peor atentado de la Historia de Europa. A fecha de hoy, séptimo aniversario de aquel fatídico día, aún hay preguntas en el aire.

¿Cómo fue posible algo así en un País como España? ¿Eran, como se ha llegado a decir, simples delincuentes comunes o verdaderos terroristas yihadistas? ¿Estuvo al-Qaeda detrás o se trataba de un grupo distinto?

Las víctimas claman porque se conozcan todos los detalles de aquel suceso que conmocionó al Mundo.

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El mundo árabe arde. Soplan vientos de cambio, pero la pregunta que se hace Occidente es si será para mejor o para peor, no solo para los Países islámicos sino para la seguridad internacional. Primero cayó el régimen tunecino y como si fuera un efecto dominó después el egipcio; Jordania mira con estupor lo acontecido temiendo ser los próximos. El Sáhara Occidental recupera el aliento con lo que considera un movimiento generalizado de liberación y la esperanza de que le apoye en sus reivindicaciones ante el Gobierno marroquí e Israel cierra sus fronteras por temor a una avalancha de inmigrantes egipcios que pudieran apoyar de alguna manera la Intifada palestina. En todo el Mundo se organizan movilizaciones de respaldo hacia las manifestaciones en la Umma musulmana (como es conocido el orbe islámico para los propios musulmanes).

Os remitimos al artículo publicado por nuestra colaboradora M. Amparo Tortosa, en la Revista FP, sobre este apasionante asunto.

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El pasado 22 de febrero se produjo la peor tormenta geomagnética del actual ciclo solar y no hablamos de superchería astrológica sino de una preocupante cuestión astronómica de gravísimas consecuencias ya que si la tormenta solar fuera lo suficientemente fuerte podría desestabilizar, incluso de forma catastrófica, una buena parte de nuestra tecnología.

El día 26 de febrero pasado, destacados especialistas se reunieron en la Sociedad Americana para el Avance de las Ciencias llegando a la conclusión, ya sabida, de que un cambio drástico de las condiciones de radiación solar podrían dañar, de modo irreparable, toda la red de satélites con lo que la navegación tanto aérea como marítima, INTERNET y la telefonía móvil se convertirían en servicios inútiles. También la red eléctrica se vería afectada dejando sin luz a millones de personas.

Os recordamos, a propósito de este fenómeno que está sucediendo este año y que se prevé vaya a peor, el artículo publicado en este medio en abril de 2010 donde ya avisábamos de las consecuencias de una catástrofe de esta magnitud y recomendábamos medidas a tomar.

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Hace un año, el FBI dio por resuelto el caso de la crisis provocada por el ánthrax en 2001. La investigación considera que fue un funcionario estatal, sin cómplices, el que decidió causar pánico en la población norteamericana enviando cartas con el agente patógeno.

Veamos antes lo que es el carbunco, como es conocido el ánthrax en español. Se trata de una bacteria que puede producir una enfermedad y ser utilizada como arma biológica por su gran capacidad infecciosa, pudiendo transmitirse por el aire, sin embargo puede ser tratada con antibióticos siendo la recuperación total, por lo general, si es cogida a tiempo.

Un modo de infectar a las personas es ponerles en contacto, de algún modo, con animales que hayan muerto por el Bacillus Anthracis, que es como se llama esta bacteria.

Los síntomas de la enfermedad dependen de la forma en la que se contrajo, pero normalmente se presentan dentro de la primera semana. La infección de piel empieza como una protuberancia similar a la de una picadura de insecto pero que en 1 o 2 días se convierte en una bolsa llena de líquido y después en una úlcera sin dolor, usualmente de 1 a 3 cm. de diámetro, con una característica área negra y necrótica en el centro. Las glándulas linfáticas en el área adyacente se pueden hinchar. Aproximadamente un 20% de los casos que no reciben tratamiento médico contra el ántrax cutáneo provocarán la muerte pero es improbable que esto suceda ya que el tratamiento suele ser efectivo, lo malo es cuando se contrae por inhalación ya que los síntomas al principio pueden confundirse con los de un catarro. Después de varios días, pudiera empeorarse si no se trata y convertirse en un problema grave de respiración, entrando incluso en shock y resultando fatal en la mayoría de los casos.

Si se ha comido carne contaminada, el tracto intestinal se inflama lo que provoca nausea, pérdida del apetito, vómitos y fiebre, seguidos por dolor abdominal, vómitos sanguinolentos y una grave diarrea. El porcentaje de muertes es del 25% al 60%.

Los análisis clínicos que detectan el Bacillus anthracis incluyen una analítica de sangre, del líquido vesicular, del pleural y de las heces.

El investigador biomédico (pudiera ser también un policía o experto en bioseguridad) debe inspeccionar toda la zona y si encuentra animales muertos de los que sepa que fallecieron súbitamente, con hemorragias por orificios naturales, el más que probable que se haya debido al ánthrax.

MUY IMPORTANTE: el traslado del animal infectado debe ser a un lugar en el que al hacer la autopsia no se corra el riesgo de que se esparzan las esporas por lo que lo más sensato es extraer muestras de sangre del animal y analizarlas en el laboratorio.

De todos  modos, el contagio es muy improbable a no ser que varias personas estén en contacto con la fuente origen de la infección pero con penicilina, doxiciclina o fluoroquinolonas se suele controlar. Se le debe recomendar a las personas que trabajan con ganado que se vacunen del carbunco ya que es la mejor prevención.

Volviendo a la investigación en torno a la crisis del anthrax, en Estados Unidos, ha resultado ser una de las más largas y costosas, razón que esgrimen los críticos para asegurar que el acusado de provocar la crisis, Bruce Ivins, el cual se suicidó, fue en realidad una cabeza de turco que se buscó para dar por zanjado un tema que estaba poniendo en ridículo al FBI.

El FBI informó de que Ivins, biólogo de 62 años, trabajaba en el Instituto  militar de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas, en Fort Detrick (Maryland).

Cuando estaba a punto de ser detenido, Ivins ingirió una dosis letal de pastillas y murió el 29 de julio de 2008.

El fantasma del bioterrorismo, en cambio, no se ha esfumado ya que de nuevo ha surgido la psicosis por un atentado al confirmarse recientemente la infección de una tercera persona contagiada con ánthrax en Miami y el anuncio oficial de que la bacteria que la enfermó podría ser fabricada, lo que convierte el caso en un acto criminal.

El temor alcanzó incluso al propio gobierno norteamericano, que lanzó una advertencia a todas sus embajadas en el Mundo para que se abastezcan lo antes posible con un antibiótico para combatir el bacilo del carbunco, por si fuera necesario.

La tercera persona contagiada, identificada sólo como una mujer de 35 años, trabajaba en el mismo edificio que Bob Stevens, el periodista que murió el viernes pasado en Miami, tras haber inhalado una bacteria del bacilo de ánthrax. El primer muerto fue Ernesto Blanco, cuyos exámenes también habían dado resultados positivos.

Con la confirmación del tercer caso de contagio, el FBI tomó cartas en el asunto  aunque ya han lanzado un comunicado en el que afirman que la enfermedad se limita al edificio de la empresa donde surgió y no es contagio. La alerta se disparó cuando el FBI admitió que la bacteria que mató a Stevens y enfermó a sus dos compañeros pudo ser cultivada artificialmente en un laboratorio de Iowa en los años 50 y distribuid, probablemente, a numerosos centros de investigación.

El de Stevens fue el primer caso de muerte por ántrax registrado en Estados Unidos desde 1974. El bacilo también contagió a Blanco, un cubano-americano, quién recibió una carta, que también manipuló Stevens, dirigida a la actriz Jennifer Lopez, que contenía una sustancia parecida al jabón en polvo.

Los dos casos de contagio fueron descubiertos luego de que el condado de Palm Beach sometiera a exámenes de laboratorio a 850 empleados de la editorial y otras personas que trabajaron o visitaron el edificio.

Alertas de la Casa Blanca

El temor a un ataque biológico a Estados Unidos ha desatado una ola de preocupación cercana a la psicosis. Muchos se apresuran a comprar grandes cantidades de agua y antibióticos y han agotado las vacunas contra el bacilo del ántrax, por lo que su mayor fabricante, Bayer, producirá cantidades extras. La inquietud se extendió a otros cientos de personas que inundan los teléfonos de las autoridades con avisos de emergencias sobre bombas o cartas sospechosas. Pero en su mayoría estos avisos fueron falsas alarmas.

Cerca de 3500 empleados de una oficina del servicio de impuestos de Covington, en Kentucky, abandonaron el martes sus puestos de trabajo después de que una mujer comunicara la aparición de una sustancia extraña en un sobre remitido al centro. También en Washington, equipos especiales del FBI debieron entrar en departamentos del Gobierno para analizar un extraño polvo encontrado.

La Casa Blanca trató ayer de llevar calma a los norteamericanos al asegurar que la muerte por ántrax de Stevens, en Florida, es sólo un caso aislado pero su aviso a las embajadas para que se provean de ciprofloxacina, que combate el carbunco, ha dado lugar a que se desconfíe puesto que si no es un ataque por que lanzan ese aviso.


En 2001, murieron cinco personas y enfermaron otras diecisiete y el abogado del principal acusado, Bruce Ivins,  siempre ha sostenido que su defendido era inocente basándose en estudios científicos de investigadores contratados, los cuales determinaron que las esporas del frasco utilizado presuntamente por Ivins hubieran requerido uno o más pasos intermedios de crecimiento para convertirse en el material de las cartas contaminadas. Además, esta investigación alternativa a la del FBI también asegura que los contenidos de las cartas de Nueva York y Washington tenían diferentes propiedades físicas.

El caso se reabrió en este año 2011 por lo que el Congreso de Estados Unidos mostró sus dudas ante lo que el FBI se ha visto obligado a encargar a la Academia Nacional de Ciencias que revise los hechos reafirmando sus resultados en contra de lo que dicha Academia ha indicado: mientras el FBI dice en un comunicado que “los hallazgos científicos en este caso brindaron a los investigadores valiosos índices de investigación que llevaron a la identificación del fallecido Dr. Bruce Ivins como autor de los ataques con ántrax”, La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos ha puesto en duda la solidez de los análisis genéticos realizados por el FBI en la investigación de 2001. Los expertos de la Academia, reunidos en una comisión establecida ‘ad hoc’, han determinado que el análisis “no demuestra definitivamente” la implicación del doctor Ivins, aunque si es “consistente y fundamenta una asociación” entre el acusado y las misivas. Además se critica duramente al FBI por no haber hecho uso de métodos científicos más avanzados, ya disponibles en el momento de emisión de la sentencia.

Esta última investigación encargada por el FBI a la Academia Nacional de Ciencias le ha supuesto a las arcas de las Oficinas Federales de Investigación un coste de 1,1 millones de dólares (812.000 euros).

El congresista demócrata Rush D. Holt, antiguo profesor de física, cree que el FBI “dio demasiada certidumbre a las partes científicas del caso” y estima que la investigación se cerró “prematuramente”. Por estas razones pretende impulsar una comisión nacional, similar a la concerniente a los atentados del 11-S para esclarecer, definitivamente, el asunto del ántrax.