Medidas de seguridad doméstica ante posibles robos
En la capital de España, Madrid, la demanda de sistemas de seguridad ha aumentado un 20 %, siendo cada vez más usual ver cámaras de vigilancia en los portales de los edificios. Y en las reuniones de las comunidades de vecinos se le da tanta importancia a la seguridad como a las reformas que sean necesarias en el inmueble; en ocasiones, más aún, invirtiendo los recursos de la comunidad en contratar a un portero y una empresa de seguridad que instale una alarma más o menos eficaz. Pero la verdad es que tomando una serie de medidas básicas, por lo general no es necesario nada más, si bien desde este medio siempre estaremos a favor de extremar esas medidas, sobre todo con la crisis en ciernes que, sin duda, disparará las alertas de inseguridad ciudadana.
Recomendamos las siguientes pautas de seguridad, válidas para cualquier ciudad, tanto española como del resto del Mundo:
· Comencemos por la puerta de acceso a la vivienda. Ha de ser blindada pero si su elevado coste lo impide, por lo menos que tenga dos puntos de cierre, esto es, dos cerraduras o una más un cerrojo en la parte superior o inferior. Por supuesto, deberá contar con mirilla que permita ver de cuerpo entero al visitante que llame a la puerta (colocar un dispositivo que encienda una luz desde dentro de la casa para poder ver a quién llame a la puerta); cuidado con las cadenas que entreabren la puerta para ver lo que desea el que tengamos al otro lado, porque si se propone atracarnos, una cadena no será obstáculo ya que suelen ir equipados con medios para romperla en cuestión de segundos, como unas fuertes tenazas, por ejemplo. NO ABRA LA PUERTA DEL DOMICILIO NI DEL PORTAL DEL EDIFICIO SI NO CONOCE A QUIÉN LLAMA y si tiene dudas sobre su identificación, llame a la compañía o institución en la que dice trabajar
· Seguimos con la puerta. No deje ningún hueco por el que puedan introducir algo los asaltantes. En la parte inferior, coloque una escocia de madera, pvc o cualquier otro material que cubra el hueco entre el rodapié y el suelo. Con respecto a las bisagras, reforzarlas con pivotes y ángulos que impidan utilizar palancas.
· En las ventanas, no deben faltar las persianas y si tienen cerrojo interior, mejor. Ni que decir tiene que las rejas son imprescindibles, especialmente en las ventanas de fácil acceso desde el exterior pero no olvidemos que a veces los atracadores no han dudado en escalar los balcones para acceder a segundos y terceros pisos (las rejas han de ser revisadas periódicamente por si fuera necesario cambiarlas por oxidación o cualquier otro deterioro). Los cierres y el vidrio han de ser fuertes para evitar romper el cristal y abrir la ventana con facilidad. No olvidar asegurar también las de los cuartos de baño ya que muchos piensan que por ahí no pueden entrar al ser, generalmente, más pequeñas; los ladrones son como los virus, se adaptan a todo y enseguida aprenden contramedidas por lo que no dudarán en utilizar a niños/as para acceder a las viviendas a través de esas pequeñas ventanas desprotegidas y que les abran la puerta principal desde dentro. Sobre todo los delincuentes procedentes del Este de Europa utilizan a menores para sus fechorías.
· Por supuesto, una alarma es necesaria. En los tiempos actuales, es tan importante como instalar un antivirus en un ordenador. Una casa sin alarma es muy vulnerable y las haya de distintos precios; estudie cual se adapta a su economía pero instálela ya que un ladrón prefiere atracar una vivienda sin medidas de seguridad, evidentemente, a otra que cuente con alarma, arriesgándose a ser sorprendido. Es verdad que aún así, han entrado en no pocas casas pero por lo general, ocurre lo mismo que al pretender robar un vehículo. Se decantan antes por los más antiguos o que carecen de alarma antes que por los que las tienen, no porque no sean capaces de anularlas, sino porque les supone perder el tiempo en hacerlo y en el caso de los ladrones, el tiempo es oro. Eso sí, no olvide colocar el cartel indicador de que su domicilio está dotado de alarma, precisamente como posible intimidación de ladrones.
· Todo acceso a una terraza, balcón o garaje ha de esta permanentemente cerrado, tanto en una vivienda particular como en un bloque de pisos o apartamentos.
· NO SE HAGA EL VALIENTE. Si observa algo sospechoso en su vivienda, una puerta forzada o algo que no debiera estar como lo ha encontrado, llame enseguida a la Policía. Ellos sabrán como actuar.
· Cuando se marche de su hogar por unas horas, cierre bien todas las puertas y ventanas. No deje ninguna ventana entreabierta, como hace mucha gente, creyendo con ello que los “cacos” pensaran que hay alguien y no entrarán. Otra razón es para que entre el aire, sobre todo en verano, por lo que dejan una rendija; ¡no lo haga! Es suficiente para entrar, con las herramientas adecuadas. Si es de noche, deje una luz visible encendida, la cual puede ser de bajo consumo para evitar un gasto abultado en la factura de la luz. Puede dejar incluso una radio encendida para que parezca que hay alguien dentro (con pilas, no enchufada a la red) y aunque pueda parecer ingenuo, funciona, porque repetimos que el ladrón no quiere perder el tiempo comprobando si verdaderamente hay alguien dentro o no ya que procura ir a lo seguro.
· Prescinda de tener grandes cantidades de dinero, joyas o armas en su casa pero si no tuviera más remedio, por la razón que sea, téngalo todo a buen recaudo, con cajas fuertes o armarios de calidad y naturalmente no se lo comente a nadie, ya que los ladrones primeramente se informan sobre lo que pudieran hallar de valor antes de entrar en una vivienda para estimar si vale la pena o no.
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